Carnaval Mil Tambores: Más que una fiesta

Si algo caracteriza a los chilenos es su voluntad de luchar, de defender sus derechos y de expresar su opinión con total libertad. Precisamente, por esa voluntad de recuperar el espacio público, y a la vez, de rescatar la cultura porteña chilena, fue que en 1999 un grupo de jóvenes ideó y ejecutó un plan revolucionario para la época.

Así nació el Carnaval Mil Tambores en Valparaíso, una propuesta ciudadana construida a pulso y sin apoyo de ninguna organización de poder, lo que lo dota de una autenticidad real, y donde todos los porteños son invitados a participar y a protegerlo. En este post te cuento la historia y las intenciones detrás de esta gran fiesta.

El contexto socio-político chileno en los noventa

Corría la década del 90 en Chile. Tras 17 años de dictadura, el país estaba empezando su transición a la democracia; con un nuevo gobierno elegido por voto popular, Chile vivió importantes transformaciones que van desde el ámbito político -con la aprobación de la Constitución Política de 1980-, el ámbito tecnológico -con la llegada de nuevos métodos de grabación de música, por ejemplo-, en el ámbito deportivo -con el campeonato del Colo Colo en la Copa Libertadores- llegando hasta el ámbito artístico y cultural -con la creación de múltiples festivales como Teatro a Mil o el FIDOCS, y el renacimiento de las expresiones artísticas libres en general-.

valparaiso-viajar-chile-relatos-del-movimiento-viajes
Valparaíso combina la arquitectura colonial con la infraestructura portuaria industrial moderna.

En esa época, Valparaíso estaba consolidándose como uno de los centros administrativos más importantes de Chile. En ese ambiente previo al nuevo milenio, confluía la tradición porteña con los grandes poderes del país; no es casualidad que Valparaíso albergue instituciones tan importantes como el Congreso Nacional, la Comandancia de la Armada y la Bolsa de Comercio, pues al ser el puerto más importante del país, la ciudad recibía toda la tecnología e influencia del exterior.

Sin embargo, y dado que Valparaíso es también cuna de las principales universidades, centros artísticos, bibliotecas y museos de Chile, los porteños se abrieron un espacio propio en la ciudad donde desarrollaron una suerte de subcultura, que se manifiesta en los grandes murales que se pueden encontrar en el cerro Bellavista -cuéntame en los comentarios si quieres que escriba un post sobre el Museo a Cielo Abierto de Valparaíso-, y por supuesto, el Carnaval Mil Tambores.

museo-a-cielo-abierto-valparaiso-viajar-relatosdelmovimiento
Desde la creación del Museo a Cielo Abierto, en 1992, las paredes del cerro Bellavista de Valparaíso se han convertido en lienzos que albergan cientos de graffitis.

El nacimiento de una tradición porteña

Impulsados por este contexto socio-político, donde cientos de organizaciones a lo largo del país estaban buscando formas de expresarse después del silenciamiento forzado provocado por la dictadura, un grupo de jóvenes y artistas porteños se reúnen y crean el Centro Cultural Playa Ancha, con el objetivo de recuperar los usos del espacio público para manifestar sus opiniones mediante expresiones de arte y cultura.

Con este propósito nace el proyecto Mil Tambores en 1999, como una iniciativa ciudadana planeada y ejecutada por los locales para recuperar, entre otros espacios, la ex Feria del Mar, lugar donde se realizaban actividades colectivas antes de la dictadura como la Fiesta de la Primavera.

Ese año, un centenar de personas, liderados por el Centro Cultural Playa Ancha, se reunió para recuperar el espacio mediante el sonido de los tambores, llamando la atención de los vecinos para que recordaran que el espacio público una vez les perteneció, y que tenían el deber de recuperarlo.

batucada-carnaval-mil-tambores-relatos-del-movimiento-viajes
Una batucada calentando motores para inicar el desfile en el Carnaval del 2017.

Cuando Mil Tambores inició, Valparaíso no tenía tradición o conocimiento de carnavales, por lo que los organizadores levantaron su carnaval a mano, de forma independiente y aprendiendo sobre la marcha… ¿Imaginas en ese contexto ver un grupo de jóvenes reunidos en el espacio público, con sus cuerpos pintados, bailando al sonido de los tambores? Precisamente, esa actitud desinhibida y libertaria es lo que les ha hecho ganar popularidad, así como detractores.

Pese a todo, Mil Tambores se ha logrado abrir un espacio en Valparaíso, y las autoridades y los habitantes, en su mayoría, también le han dado la importancia que se merece por 18 años ininterrumpidos -en 2018 no se celebró por falta de garantías del gobierno-. Mil Tambores ahora no es sólo una tradición porteña, sino un evento que genera expectativa en todos los chilenos. El propósito se ha cumplido, los ciudadanos se han apropiado de los espacios públicos de Valparaíso.

La transformación en un movimiento cultural

carnaval-mil-tambores-fecha-relatos-del-movimiento-viajes
Delegaciones de todos los estilos se presentan en el Carnaval Mil Tambores. En la foto, una delegación danzando un estilo similar a la Toada Amazónica.

Desde su primera edición en 1999, Mil Tambores ha crecido exponencialmente. Pasar de un pequeño grupo de personas tocando los tambores en un pasacalle a coordinar más de 300 delegaciones nacionales e internacionales desfilando por la popular Avenida Altamirano es un logro que pocas organizaciones culturales han conseguido alcanzar.

Y es que el Centro Cultural Playa Ancha ha logrado mantenerse a flote gracias a su propósito: buscar una transformación social, una ocupación, recuperación y resignificación del espacio público mediante el arte, invitando a toda la sociedad a unirse y participar.

Es por su capacidad de convocatoria que el Carnaval Mil Tambores, a lo largo de sus 18 años, ha conseguido devolverle a la ciudad zonas que estaban ocupadas por inmobiliario privado. Solo por mencionar algunos ejemplos se puede citar la ex Feria del Mar –donde ahora se encuentra la Facultad de Artes de la Universidad de Playa Ancha-, la ex Cárcel de Valparaíso –Parque Cultural de Valparaíso- y la quebrada Santa María –hoy conocido como Parque de las Artes Violeta Parra-.

carnaval-de-mil-tambores-valparaiso-relatos-del-movimiento
Bailarines danzando el Baile del Tinku, una tradición boliviana de origen Aimara y Quechua.

Y han ido más allá, pues cada año, Mil Tambores levanta la bandera de alguna causa social y enfocan todos sus esfuerzos para visibilizarla. Por ello es que en dos de los tres días de carnaval –realizado desde el primer viernes al primer domingo de octubre-, los organizadores realizan conferencias, talleres, charlas y muestras artísticas internacionales sobre gestión cultural y territorio, para recordarles a los porteños que el espacio público les pertenece, y donde además, muchos artistas han pasado y han conseguido desarrollar sus habilidades creativas.

Ya en el tercer día se reúnen a las delegaciones y grupo artísticos para desfilar en la Avenida Altamirano. Una fiesta callejera que está abierta para todos.

Mil Tambores es una fiesta y una escuela de todos y para todos

El carnaval es la manifestación cultural y artística callejera más importante del Centro Cultural Playa Ancha y de Valparaíso. Al tercer día del carnaval, el primer domingo de octubre, se reúnen las más de 300 delegaciones, batucadas y grupos de baile para ocupar y animar la fiesta en la Avenida Altamirano.

historia-carnaval-mil-tambores-relatos-del-movimiento-viajes
Representando la herencia afro en América Latina.

El espectáculo está lleno de color, cuerpos pintados, danzas, malabares, zancos y distintos tipos de música proveniente de todos los rincones de Chile y los países vecinos. En esta fiesta, los visitantes se camuflan con los locales para bailar y disfrutar todos al mismo ritmo.

Todos los artistas que han pasado por Mil Tambores o por el Centro Cultural Playa Ancha son estudiantes y maestros de su arte, se ayudan los unos a los otros, tejiendo una red de cooperación que se extiende hasta los espectadores, todos encausados a la causa social que el carnaval defienda ese año. El ambiente es perfecto para la diversión y la creatividad, pero también para la reflexión del deber político que tenemos como ciudadanos.

carnaval-mil-tambores-danza-relatos-del-movimiento-viajes
Una delegación danzando la Saya, una manifestación cultural afro-boliviana.

Mil Tambores ha logrado, a pulso, convertirse en un referente del carnaval callejero en Chile, que aboga no solo por el arte sino por abanderarse con causas políticas que le atañen a la sociedad. Y a pesar que, como en cualquier evento público, siempre habrán asistentes que dejan la ciudad llena de basuras y protagonizan desordenes, son más las personas que van a disfrutar del espectáculo y a participar de la apropiación del espacio público.

El Carnaval Mil Tambores es un logro construido desde cero por los porteños que debe ser protegido y defendido para el disfrute de todos.


¿Te gustó este post? Si es así déjamelo saber en los comentarios, y no olvides compartirlo con ese amigo que disfruta conocer datos curiosos de historia.

Autora del blog de viajes Relatos del Movimiento. Apasionada por las batucadas, la comida y las buenas historias. Sígueme en mi instagram @tatiana.foru

2 commentarios

  1. Elena
    enero 10, 2020

    Gracias por tu aportación. Feliz semana.

    Responder
    1. Tatiana Forero
      enero 21, 2020

      Gracias a ti por leer, Elena.

      Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *